lunes, 9 de abril de 2012

Últimamente leo y oigo mucho el latiguillo es que los españoles somos muy dados a... cualquier cosa pero siempre mala. Como no puede ser de otro modo el español es el único mamífero que no participa siquiera en grado ínfimo de la virtud. Esto me recuerda a las torvas lumbreras que culpabilizan al cristianismo por instaurar el concepto de culpabilidad entre los hombres. No, mire usted, la culpabilidad es un universal humano más cercano a la antropología que a la religión y lo que sí hace el cristianismo es encaje de bolillos con ella. Pues lo mismo pasa con que los españoles somos muy dados a. No, mire usted, somos los hombres los que somos muy dados a.

miércoles, 4 de abril de 2012

Necesitaríamos una situación límite para calibrar nuestra auténtica catadura moral como país y como ciudadanos. Nuestra auténtica capacidad de ayudar, de compadecernos.

Algún ejemplo ya lo tuvimos si bien en esa sociedad cruel y cobarde que es la vasca: un hombre que juega al tute es asesinado, como tantos otros,  por no comulgar con las ideas de los asesinos. Al día siguiente un periódico publica una foto en donde se ve cómo el asesinado es reemplazado por otro jugador como si nada hubiera pasado.

El silencio de los corderos...cobardes e  inmorales

De todos modos y aunque aumente el número de siervos voluntarios hay más gente que valora su libertad hoy que hace 10 años. Y dentro de 10 años habrá todavía más gente que hoy. De eso estamos seguros.

miércoles, 28 de marzo de 2012

#1

La sabiduría extraída del sufrimiento es prescindible.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Dos frases de David Gistau que resumen perfectamente nuestros pecados como nación y como ciudadanos:
...de esta sociedad (la española) sin una conciencia de sí más poderosa que sus miserables inquinas.
...el auto- odio a la española apenas deja en la historia épocas en las cuales ampararse sin complejos. 


viernes, 9 de marzo de 2012

Creatio ex nihilo

Con la Historia en la mano, el comunismo/ socialismo solamente ha causado muertos, servidumbre y miseria: Cuba, China, URSS, Venezuela etc etc etc. ¿De dónde sacan entonces, los cachorros colectivistas, esa superioridad moral, ese mirar por encima del hombro a los defensores de la libertad? ¿Creatio ex nihilo? Este es, a mi entender, uno de los grandes misterios de la naturaleza humana y uno de los argumentos más sólidos a favor del pecado original.


domingo, 4 de marzo de 2012


—En qué consiste saber escribir?
—En mi opinión, para escribir en una deter
minada lengua, la primera cosa que se requie
re es enterarse de cómo va formada esta lengua.
El genio de todas las lenguas latinas consiste
en poner un artículo, un sustantivo, un
verbo y un predicado. La mejor frase que se ha
hecho en nuestra lengua es “la puerta es verde”.
Punto. Y luego sigue otra frase (...). En
definitiva, yo soy partidario de la literatura
realista poética. ¿Usted no?



jueves, 1 de marzo de 2012

El misterio de la barra de pan


Salvador Pániker entrevista a José Pla en 1965


—Esto es la evidencia pura.
—Me da la impresión de que esto es la evi
dencia pura. Después he conocido a Sartre. Le
he conocido como periodista. En el terreno
intelectual yo diría que es hoy el hombre más
importante de Francia. Me lo parece. Casi me
jugaría esta mano. La revista que dirige es
muy buena; pero tiene un punto para mí desa
gradable, y es que a mí puede usted pedirme lo
que quiera excepto el hacerme comunista.
—Por qué?
—Porque el partido único me joroba, por
que la policía me joroba, y porque la única
cosa que me gusta es la libertad.
—Pero usted no es anarquista.
—La palabra anarquismo me horroriza. Yo
soy partidario del mundo social creado por el
cristianismo, que en este país ha producido a
personas bastante apreciables.
...

—De momento estamos aquí hablando us
ted y yo, y esto ya es algo.
—Esto es mucho. Y se cultivan los campos y
todo el mundo tiene una barra de pan cada
mañana. El misterio de la barra de pan diario
es muy grande. En este sentido hemos llegado
a resultados importantes. Pero aparte de esto
no creo que se haya conseguido nada más.