domingo, 20 de noviembre de 2011

No hago nada esta noche.
Fumo y miro por la ventana.
Puede que más tarde me tome otra pastilla.
Voy a seguir un rato aquí.
Tengo tiempo. Tengo todo el tiempo del mundo.
En realidad todos tenemos todo el tiempo del mundo.
Por eso lo tiramos diariamente a la basura.
Lo que importa lo tiramos siempre a la basura.
No hemos venido al mundo a hacer cosas que importen. Hemos venido a hacer el tonto.
Es lo que mejor sabemos hacer.
Luego nos dicen que nos vamos a morir y no se nos ocurre otra cosa que preguntar: «¿Por qué yo?».
La respuesta es: «¿Y por qué no, gilipollas? ¿Qué has hecho tú que justifique alargar tu vida?».
                                                                                                                            Roger Wolfe


Nótese que, a partir del verso seis, este poema hasta el momento limpio y claro, de prosa norteamericana, empieza a engolfarse con la canción protesta. Y eso que el poeta, español como yo, poco tiene de cantautor. La intransigencia del poema. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario